Uruguay se convirtió con el Plan Ceibal en el país de América Latina con mayor penetración de banda ancha por habitante

BUSQUEDA

15-10-2009



Entrevista de María Paz Sartori

En el mundo hay casi mil millones de computadoras pero los usuarios de telé­fonos celulares son cuatro veces más que los de PC. Por eso el acceso a banda ancha móvil, con un merca­do en crecimiento, superará en 2009 alos usuarios de banda ancha fija, según da­tos divulgados por 3G Amé- ricas.

La telefonía celular está en auge y el acceso a Internet va de la mano con un mayor desarrollo de esta tecnolo­gía. En 2008 Uruguay llegó al 100% de penetración de telefonía móvil, es decir, que todos los habitantes utilizan al menos un celular. Ahora el desafío se encuentra en lograr que toda la población tenga acceso a Internet con la banda ancha.

Uruguay cuenta con 8,5% de penetración de banda ancha por habitante sin to­mar en cuenta las compu­tadoras del Plan Ceibal. En este caso es superado por Chile con 8,8% y por Argen­tina con 9,3%, mientras que países como Perú tienen 2,9% y Colombia 4,7%. Si se toman en cuenta las com­putadoras del Plan Ceibal, entonces Uruguay aumen­ta su penetración de banda ancha a 13,7% y eso lo con­vierte en el país con mayor acceso a esta tecnología en América Latina.

En Latinoamérica los usuarios de banda ancha seguirán aumentando mien­tras los operadores de tele­fonía móvil se preparan para incorporar en 2010 la nueva tecnología 4G, que brinda­rá al usuario posibilidades de navegación y de trans­misión de datos nunca an­tes vistas, expresó Erasmo Rojas, director para Améri­ca Latina y el Caribe de 3G Américas (una asociación que reúne operadores de telefonía móvil y desarrolladores de contenidos para atender las demandas del usuario),

A continuación un resu­men de la charla que Bús­queda mantuvo con Ro­jas durante su visita a Uru­guay.

¿Cuál es el potencial de crecimiento de la tele­fonía celular en América Latina?

—Está en un grado de madurez interesante, ya tie­ne 481 millones de usuarios. Estos usuarios se dividen entre los que utilizan HSPA, que es el nombre que se le da a la tecnología de última generación hoy (que perte­nece a 3G, de tercera gene­ración) y también hay otras tecnologías como por ejem­plo GSM o COMA.

El 90% de los usuarios en la región están conec­tados a estas redes GSM. Las tecnología CDMA es idéntica en cuanto a pres­taciones pero el costo del celular es más alto. Por eso, para competir, las empresas usan GSM. Además porque tiene otras características como la famosa facilidad del chip que se puede sa­car de un móvil y poner en otro. HSPA es una tecnolo­gía más avanzada que per­mite al usuario mirar videos o navegar por internet.

Un celular puede ha­cer más que transmitir voz. ¿Se aprovechan en la región todas las apli­caciones que los móviles permiten?

En América Latina más del 80% de la gente usa pre- pago y eso creó la idea de que se va a consumir poco y que "el que me va a llamar paga".

Hay un indicador que se llama ARPU que mide el in­greso promedio por usuario en la región y son bastante bajos. En Uruguay la cifra está en 27%, en Argentina 29%, en Chile 10% y en la región 14% en promedio.

Expresa cuánto recibe mensualmente el operador (Movistar, Claro o Ancel) por cada usuario. Porcada peso uruguayo que usa, el 27% es en datos. Es muy intere­sante porque los ingresos de voz no están aumentado, la gente está usando menos voz y más mensaje de tex­to y acceso de correo elec­trónico.

Los operadores necesi­tan con el tiempo aumentar esta franja de datos porque la voz cada vez es más com­petitiva y se reciben menos ingresos por ella. Están lo­grando que el usuario use su móvil para algo diferente que hablar.

—El desarrollo de la tec­nología celular apunta en­tonces a hacer énfasis en los servicios de datos.

—Exacto, los servicios de datos o lo que se llama "ser­vicio de valor agregado" es lo que los operadores están impulsando en esta red de tercera generación.

Quieren que la persona esté conectada permanen­temente. Esto es lo que la red de la tercera generación ofrece entre otras cosas.

—¿Qué es la tecnología 4G y qué cambios podrán esperar los usuarios?

—Va a permitir una velo­cidad de acceso mucho ma­yor. Hoy HSPA (3G) le per­mite al usuario tener una red con una velocidad de acce­so de un megabit por segun­do, y la red de cuarta gene­ración, con la tecnología lla­mada LTE, va a permitir al­rededor de 10 megabits por segundo. Esto quiere decir que se tendrá 10 veces más velocidad que ahora.

Entonces se podrán ofre­cer servicios diferentes. Ahora los operadores no ofrecen fácilmente bajar vi­deos de alta definición por­que la capacidad que re­quiere es muy alta. Para que las redes móviles puedan competir con las redes fijas (como las computadoras) a nivel de este tipo de capaci­dad de procesamiento, ne­cesitan evolucionar.

Hoy se ofrece HSPA plus con el doble de velocidad. La velocidad de "up link" es  cuando se comunica el móvil con la antena y la de "down link" de la antena al móvil.

Más velocidad significa un retardo menor en el tiempo en que se pide un servicio y responde el sistema. Estas redes están aumentando la velocidad y disminuyendo el retardo.

La tecnología LTE (4G) es más veloz y servirá para ba­jar videos de alta definición o un CD completo, transmitir archivos de alta capacidad y transacciones financieras, por ejemplo. Son aplicacio­nes de multimedia en am­bientes móviles. Pero ade­más tiene una estructura diferente porque no habrá más minutos para voz y va a ser en paquetes, como es ahora la banda ancha.

—¿Cómo se hará la tran­sición y cuándo llegará a América Latina?

—Se habla de la evolu­ción de las redes móviles. Los usuarios de 3G y 4G son aquellos para los que la voz no es tan importante.

Un operador como Ancel, Claro o Movistar van a tener siempre usuarios que quie­ran hablar solamente, otros que prefieren texto y los que quieren multimedia, por eso las redes que adoptan de­ben ser compatibles.

En Uruguay la red 3G se implemento con HSPA, pe­ro sigue GSM porque estas tecnologías tienen que ser compatibles hacia atrás.

Cuando llegue la red de cuarta generación, con la LTE, va a comenzar como un nicho de aplicaciones pa­ra los que quieran.

Se va a implementar el año entrante en Estados Unidos y Europa. En América Latina ya hay países y operadores que han manifestado el de­seo de conectarse a LTE. Argentina, Brasil y Chile van a dar los primeros pasos.

Va a ser implementado a medida que el operador crea que hay usuarios, por­que es costoso. Es una red nueva y se necesitan celula­res nuevos y esa es la parte que inicialmente creo que va a costar, porque el operador tiene que pagar por la red.

—¿Podrá el celular sus­tituir a la computadora?

No creo que haya un terminal que se ajuste a to­dos los gustos. La gente va a poder usar lo que quiera y donde quiera. No quie­re decir que se tenga que pagar varias suscripciones por acceso a Internet en una computadora y en un celu­lar por ejemplo. Un usuario de Ancel podrá usar la red

de Ancel en terminales dife­rentes y pagar sólo una vez. Es la evolución de cambiar el término de suscripción al usuario.

Puede ser una de las ma­neras de competir el ope­rador. Uruguay ya pasó la penetración del 100% de teléfono móvil (tenía 25% en 2005) y en las grandes ciudades incluso se tienen uno o dos celulares. Ahora ya no importa la cantidad de usuarios sino los usuarios de alto valor para aumentar los ingresos.

¿Puede ser la banda ancha un indicador de de­sarrollo de la tecnología?

Es la nueva forma de medir la efectividad de las redes hoy. Ya la realidad no es penetración móvil sino la banda ancha.

Todo lo que se hace en un ambiente fijo se quie­re hacer en uno móvil, eso es hacia donde vamos. La idea de la banda ancha móvil es que debes poder conectarte donde te en­cuentres.

Los operadores se dan cuenta que no en todas par­tes hay cobertura de ADSL entonces comienzan a ofre­cer la red móvil para que se conecten a banda ancha (con los dispositivos de en­trada USB que se conectan en las computadoras por ejemplo).

Si se incluye el Plan Cei­bal, Uruguay tiene la mejor penetración de banda an­cha de América Latina.

Los países grandes veci­nos como Brasil todavía tie­nen un acceso a banda an­cha bastante bajo y México también. Se espera que es­te año marque la diferencia en donde la banda ancha móvil va a superar la banda ancha fija.

A nivel mundial también se espera el cambio y que al final de 2012, de todos los usuarios de banda ancha en el mundo, las dos terceras partes sean banda ancha móvil. América Latina sigue un poco la proyección del mundo.

No quiere decir que su­ceda igual de rápido en la región porque por ejemplo Uruguay tiene ciertas co­sas diferentes. Aquí hubo un operador móvil estatal que hace un tiempo fue líder y contó con el monopolio en la parte fija y esto ha hecho que haya una gran penetra­ción fija. Quiere decir que va a llevar probablemente más tiempo que la banda ancha móvil sobrepase la fija.

En Argentina que hay 3 mi­llones conectados a banda ancha fija versus un millón a móvil, la relación entre móvil y fija es similar en Uruguay. Los países asiáticos más avanzados en banda ancha como Corea y Japón están en 40%. Uruguay tiene, con el Ceibal, 13,7% de penetración de banda ancha.

En las grandes ciudades los operadores necesitan comenzar a ofrecer aplica­ciones más poderosas a al­gunos usuarios y surge ia necesidad de LTE, pero en la parte rural periférica se necesita cobertura de ban­da ancha móvil.

¿Podría la banda an­cha móvil mejorar el acce­so de los niños a Internet en el Plan Ceibal?

Ceibal es un programa en donde la conexión se ha­ce a través de Wif i, no a tra­vés de la red móvil, son unas burbujas en donde existe un ambiente de conectividad f i ja y si se sale de ahí se aca­ba la conexión.

La potencialidad de la red móvil es que siempre se po­drá estar conectado a Internet.

Los niños no sólo necesitan Internet de lunes a vier­nes, deben hacer sus deberes en casa por las noches y los fines de semana. Con  una herramienta circunda­da a la burbuja, en la casa no lo pueden hacer. Es algo un poco limitado todavía y las redes móviles pueden llegar a complementarlo. Cuando el niño esté en su casa se puede conectar a la red móvil. Pero se nece­sita invertir en un acceso móvil, que de todos modos es mucho más práctico. El Plan Ceibal se puede com plementar.